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Jace
Jace | 🇺🇸 Estados Unidos
Selección del editor

Originally written in English. Translated by Damian (ElSaurio).

Siempre me he sentido como una marginada en la vida. Yo era la oveja negra de la familia, me molestaban sin parar en la escuela, y al tener múltiples trastornos mentales como el TDAH, depresión y ansiedad, era difícil para mí conectar realmente con la gente, porque nadie sabía cómo tratar conmigo. No ayudó el hecho de que mi padre estuviera en el ejército, lo que significaba que nos mudábamos mucho de ciudad, lo que hacía que perdiera el contacto con los pocos amigos que hacía muy a menudo. También era la chica rara, que encontraba mayor consuelo hablando con mis profesores que con mis compañeros. Debido a esto, supe lo que era la soledad a una edad muy temprana.

Uno de mis mejores amigos me recomendó Slowly. Me dijo que una de sus amigas lo había probado y le había encantado, por lo que yo debería probarlo. Siempre he sido muy cautelosa en cuanto a conocer gente nueva, especialmente en Internet, pero pensé “Que qué diablos, ¿Por qué no?” Así que me registré y envié mi primera carta. No pasó mucho tiempo hasta que comencé a hablar con un puñado de personas de todo el mundo, y me encontré con que tenía ganas de leer cada carta, así como de responder a todas las que pudiera. Conocí a unos cuantos muy buenos amigos, pero todo cambió cuando envié una carta a un usuario en Inglaterra.

Desde un principio el fue cálido y amigable conmigo, y sentí que podía confiar en él. Hablábamos tan a menudo como podíamos, era tradición tomarnos el pelo por nuestras nacionalidades (Yo soy americana, así que hay bastantes diferencias entre su cultura y la mía). Intercambiamos nuestros nombres de usuario de Instagram y nos seguimos hablamos por ahí casi todos los días. No es sólo un buen amigo, es mi mejor amigo, nos hemos visto en lo peor y en lo mejor. Nos llamamos por video, enviamos paquetes de Navidad e ¡incluso hicimos planes para encontrarnos! Llevará un tiempo, debido a que estamos en la escuela y tenemos que ahorrar mucho dinero, pero sé que nos las podremos arreglar bien. El está al otro lado del mundo y a pesar de esto me siento más cerca de él que de la mayoría de la gente que conozco.

También hubo una segunda carta que me cambió la vida, esta vez de España. Fue inesperada, pero divertida de leer. Las cartas se fueron alargando poco a poco, y nuestra amistad creció con cada palabra que escribíamos. Hablamos de nuestros muchos intereses, así como de nuestros sueños para el futuro, ¡e incluso compartimos recetas! Él hablaba de windsurf y vela, mientras que yo hablaba de patinaje sobre hielo y mis proyectos de arte. Cuando le conté que estaba aprendiendo el Lenguaje de Señas Americano, él quedó completamente fascinado con el hecho de que yo podía mantener una conversación sin ninguna palabra hablada, le expliqué que se siente como si estuviera bailando con mis manos. Ahora quiere que le enseñe el LSM (que por cierto no es el usado en España. Allí usan el Lenguaje de Señas Español, el cual es bastante diferente del Lenguaje de Señas Americano), y sorprendentemente, yo estoy aprendiendo un poco de español. Es una persona muy optimista y me apoya mucho, me encuentro esperando cada carta que me envía. Sus mensajes han hecho mi vida un poco más emocionante y me han dado algo que anticipar, además de me poner una sonrisa en la cara cuando tengo ganas de llorar.

Sin ellos, no tengo ni idea de dónde estaría. Espero que todo el mundo pueda encontrar a alguien con quien se sienta tan cerca. Así que gracias, Slowly, por darme la oportunidad de conocer a estas maravillosas personas.

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